A las 10 de la mañana de ayer se retiraron las vallas del puente Internacional San Roque González de Santa Cruz y se reanudó el pase fronterizo entre Argentina y Paraguay.

Más de 500 días pasaron desde que el puente Internacional San Roque González de Santa Cruz se cerró por la cuarentena a causa de la pandemia del COVID-19 y ayer, después de una semana de idas y vueltas, se reanudó el paso, no el tráfico vecinal fronterizo, sólo como corredor turístico y como prueba piloto, tanto en la capital provincial como el paso de Bernardo de Irigoyen.

Expectativa, esperanza, incertidumbre, desesperación fueron algunas de las emociones que se percibieron en la cabecera del viaducto mientras se aguardaba la esperada apertura de los portones.

Asunción López tiene 69 años y vive en Itaembé Miní, desde que se anuncia la posible apertura del puente estos días, llega hasta el viaducto con la esperanza de poder cruzar hacia Encarnación para llegar a la casa de su madre, de 93 años, que vive a ocho kilómetros de la ciudad paraguaya.

“Mi madre está gravemente enferma y la última vez que la vi fue en marzo de 2020, tres días antes de que se cierre el puente. Desde entonces estoy pendiente, porque está muy enferma y quiero verla, ahora estoy esperando para ver si puedo pasar, yo tengo las dos dosis de la vacuna, hice todo el papeleo que solicitaron y me iré en taxi hasta allá, lo que más me preocupa es saber que estará habilitado el puente para poder volver. Cada vez que se anunció la apertura vine hasta acá para ver si podía cruzar”.

También Beatriz Britez junto a su esposo Leonardo llegaron desde Quilmes, Buenos Aires, con la imagen de la Virgen de Caá Cupé y esperaban poder cruzar el puente internacional para llegar a Villa Rica, Paraguay.

“Trajimos todo lo que nos pidieron, queremos recorrer el campo, no sabíamos si íbamos a poder pasar, llegamos el lunes y nos fuimos a recorrer un poco, Misiones me encanta, y nos dijeron que hoy (por ayer) sí se abriría, así que acá estamos. Queremos ver a nuestros parientes, los que quedaron, porque tenemos varios familiares que partieron con esta pandemia. Nuestra idea es poder cruzar, recorrer un poco el campo, visitar a nuestros parientes y volver, yo tengo que reintegrarme a mi trabajo el 1 de noviembre, así que serán unos pocos días”, contó Leonardo a este Diario.

También, una familia completa llegó el lunes desde Buenos Aires, Beatriz, su esposo Salvador y su pequeña hija de un año y medio que tenían la esperanza de llegar a Villa Rica (Paraguay).

Beatriz contó que su padre está muy enfermo “estábamos monitoreando desde Buenos Aires cuándo podría abrirse el puente y cuando nos enteramos que podría ser hoy (por ayer) nos largamos, llegamos ayer (por el lunes). Mi papá está muy enfermo, por eso queríamos ver la forma de cruzar, tenemos la esperanza de poder hacerlo”, dijo.

La primera familia en llegar a suelo Argentino, casi a las 10 de la mañana, después que la Gendarmería Nacional retiró las vallas del medio del viaducto, fue una proveniente desde Asunción, donde habían llegado para trabajar. Son oriundos de la provincia de Salta y esperaron cinco horas en Encarnación, donde llegaron un día antes, para cruzar ayer y regresar a su provincia. “Es una emoción poder volver a Argentina”, dijo Cristian.

Mientras arribaban a Argentina desde Paraguay, los entrevistados estaban en las casillas de Migraciones para tramitar su paso.

“Esto es una prueba piloto hasta el 31 de octubre”

Entre las autoridades que estuvieron en la reapertura del puente Internacional, se encontraba el Ministro de Salud, Oscar Alarcón, el Coordinador de Centros de Frontera Mesopotamia Norte, Héctor Careaga, quien indicó, entre otras cosas, que “hoy (por ayer) queda habilitado formalmente el paso fronterizo, como Corredor Turístico. Esto es una prueba piloto hasta el 31 de octubre que servirá como base para ver cómo funciona y ver si el 1 de noviembre se flexibilizan las medidas. Se retiraron las vallas y hay que tener en cuenta que el proceso de control y pase no será igual que antes, por ejemplo ya no estarán permitido los vendedores ambulantes en el puente”, explicó.
Por su parte, Alcides Brizuela, administrador de Aduana de Encarnación y Coordinador del área de Control Integrado de la cabecera del puente del lado paraguayo dijo que “este es el resultado del trabajo coordinado de las autoridades de Misiones, de Argentina y de Paraguay. Será con cupo por parte de Argentina hasta el 31 de octubre, Paraguay no tiene cupo y las fronteras están abiertas hace más de un año, pero aquí hay que tener en cuenta que el Ministerio de Salud es el que marca las pautas”, dijo.
Además, Andrés Morel presidente de la junta municipal encarnacena dijo que “principalmente lo que nos preocupa, desde el punto de vista económico es el sistema que se utiliza para desalentar la llegada de turistas a Encarnación, el PCR es caro, y eso va desalentar el cruce de argentinos a Paraguay y viceversa, igual estamos contentos desde punto de vista de las relaciones familiares entre posadeños y encarnacenos, a partir de hoy muchas familias se reencontraron después de más de un año y medio de separación”.
Dijo también que los comercios no tienen una “expectativa alta por todas las barreras que siguen existiendo, creemos que muy poca gente va a animarse a cruzar, igual los paraguayos estamos expectantes para ir a comprar a Posadas, el combustible por ejemplo, aunque con los pedidos que exige Argentina, creo que desalienta al paraguayo de ir a comprar”.

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