Se prevé que el faltante, de entre el 20% y el 30% de los envases que la industria necesita, disparará el costo en aquellas bebidas con mayor demanda durante las fiestas de fin de año.

Importantes bodegas debieron discontinuar productos, cambiar formatos y colores de envases e, incluso, rechazar ventas antes de las fiestas de fin de año porque el incendio de un horno de la fábrica Veralia en Mendoza obligó a limitar la provisión de botellas de vidrio.

El incendio que inutilizó el horno en cuestión ocurrió en la fábrica que brinda el stock del 50% de envases de vidrio del país y su reactivación se prevé recién para mediados del año entrante.

“La demanda, que ya era extraordinaria, con el cierre y apagado de ese horno que tardará mucho en volver a reactivarse complicó muchísimo más la situación ya que no se puede acaparar la demanda”, dijo el empresario e integrante de la Cámara de Comercio e Industria de Posadas (CCIP) Carlos María Beigbeder.

Según su percepción la provisión de vinos está muy complicada “porque hay bodegas que están totalmente cerradas porque no tienen envases de vidrio, con lo cual se va a generar un aumento en la demanda que va a impactar en la suba de precios”, analizó.

“Cuando hay demasiada demanda y poca oferta el precio sube y ahora, con la llegada de las fiestas de fin de año, vamos a estar en verdaderos problemas. Hay muchas bodegas que van a pasar un fin de año muy complicado, tengo colegas quienes me cuentan que hay bodegas que directamente comenzaron a cesantear al personal porque como no tienen botellas no pueden envasar. Desde una de las principales champagneras (que concentra el 30% de la demanda del país) el problema de esta bodega se podría comenzar a solucionar en septiembre del año que viene”, graficó el empresario.

Buscan envases alternativos

En la necesidad de poder resolver el inconveniente que desencadenó el incendio del horno y no tener que rechazar los pedidos, además en una temporada en la cual la demanda es elevada, se intentó buscar envases alternativos, pero en general no se “dio en la tecla”.

Dijo Beigbeder: “Algunas vieron las alternativas de envasado en latas, pero no es lo mismo por ello directamente algunas de ellas han tenido que cerrar las puertas, al menos hasta volver a tener vidrio”.

“Realmente es muy poco, es ínfimo lo que el mercado puede aceptar, porque es muy selecto. Sólo el 40% del vino que se toma en el país se vende en tetra brick, el resto se envasa en botellas de vidrio, sean vinos económicos o de alta gama,que pueden valer entre 100 y 300 pesos la botella a 100 mil pesos”, se explayó.

“El vino como producto dejó de ser algo tan requerido en la mesa de los argentinos. En los años ‘80 se vendían 100 litros per cápita anuales, hoy no superan los 25 litros per cápita, de los cuales sólo el 10% es alta gama”.

El mercado mostró además problemas con la adaptación de los consumidores con las bebidas que tienen tapas a rosca o el corcho sintético, por ello es inimaginable el consumo de bebidas caras que se envasen en otros formatos que no sea el vidrio.

“El champagne no se puede poner en tetra brick por el gas, el líquido genera gases por las levaduras y sería imposible. También se probó con lata, pero también sufre movimientos físicos y se empieza a hinchar. Por ello, por ejemplo los corchos de muchas botellas tienen alambre porque si no, con el calor y más que nada en Misiones no aguantarían”, contó.

E insistió: “Para el sector es muy complicado este faltante de vidrio, con lo cual ya podemos prever que vamos a tener un fin de año con poco champagne y sí quizá haya más sidra, ya que esa bebida soporta más una botella de plástico con tapa a rosca. En las de mayor gama es impensable”.

Fin de año complicado
Va a haber muchos problemas durante las fiestas de fin de año. La sidra se compra en julio, con entrega en octubre, justo el mes en que se rompió el horno y eso complicó el escenario. Seguirán los problemas de stock.

13,2%

se redujo entre enero y septiembre último el consumo de vino per cápita en el país. La ausencia de stock embotellado agrava la caída.

En caída
La capacidad de producción de botellas es baja. De hecho, la escasez comenzó hace un año y medio, pero el incendio de Verallia, en octubre último, lo agravó y no se puede aumentar rápidamente la producción.

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