Señalaron que miles de familias de los barrios más alejados no pueden salir después de las 22, por no contar con colectivos disponibles.

Las críticas de los usuarios al servicio de transporte urbano y metropolitano del Grupo Z se repiten y crecen sin respuestas para posibles soluciones. Así, entre diversos ejes, apuntaron a la ausencia de colectivos en horario nocturno, el margen de apertura y cierre de las estaciones de transferencia, y la reducción de frecuencias por el receso escolar que afecta todos los años.

Al respecto, Luis Gilardoni, presidente del Movimiento Acción Vecinal, en diálogo comentó que “los problemas reales que tiene el servicio de transporte son los mismos que venimos padeciendo hace mucho tiempo, principalmente por la falta de frecuencias en diferentes barrios, colectivos que son muy viejos, y falta de unidades en horario nocturno”.

“En general son muchas las falencias que vienen reclamando, pero hasta ahora nunca se tuvieron en cuenta los pedidos”, reconoció.

En relación a la ausencia de unidades en los recorridos que unen a diferentes barrios con el microcentro posadeño o puntos clave, indicó: “Sacaron muchas frecuencias que unían a ciertos lugares con el hospital y no se volvieron a recuperar esos viajes”.

En el mismo sentido, remarcó que en los últimos días se percibe una disminución en la cantidad de colectivos que circulan por las calles.

“Al finalizar las clases ya se comenzó a sentir la reducción de frecuencias. Eso es algo que lastimosamente ocurre todos los años, porque ellos mismos son los que se controlan. No se ve ningún inspector de la Municipalidad o de transporte para controlar el recorrido de las frecuencias y sus horarios”, criticó.

Así, recordó que “siempre que llega esta fecha cortan muchas frecuencias hasta los primeros días de marzo cuando vuelven las clases. En las vacaciones de julio hacen lo mismo, porque se hizo una mala costumbre de algo que no está escrito”.

Sin poder viajar a la noche

El titular de Acción Vecinal detalló que miles de familias que viven en zonas alejadas no pueden planificar una noche de paseo por el microcentro o la costanera posadeña al verse limitadas por los horarios en los que pasa el último colectivo que los puede llevar de regreso a sus hogares.

“Por ejemplo, en Santa Helena, un barrio muy popular, cuentan que a las 10 de la noche terminó la salida. Nadie puede tener una noche de diversión con su familia paseando en la costanera porque dependen de los horarios para volver a su casa temprano. Si una familia sale a cenar algo y tardan, después de las 22 se quedan sin colectivo para volver y viajar en taxi sale muy caro”, dijo Gilardoni.

“Candelaria es un lugar que queda aislado a la medianoche, porque a las 12 de la noche entra el último colectivo y después hay que esperar hasta las 5 de la mañana para salir”, describió.

Por ello, Gilardoni analizó que “si la empresa no está en condiciones o no tiene la voluntad de tener horarios un poco más extendidos para cubrir las necesidades de los barrios periféricos, nosotros vamos a pedir que se abra la concesión para que lleguen otras empresas y se les permita cubrir al menos el horario nocturno”.

“Por el tema del monopolio no se puede avanzar mucho con eso. A la empresa parece que no le interesa cubrir el horario nocturno, pero tampoco quiere que ingrese otra”, cuestionó y aseguró que “tanto el Municipio, como el Gobierno, tienen la potestad de decidir que se abra la jugada al menos para los recorridos de la noche”.

Además, sobre la apertura y cierre de las estaciones de transferencia, recalcó: “Pedimos muchas veces para que las terminales estén abiertas más tiempo porque no puede ser que a las 22 ya está todo cerrado. La gente necesita que eso esté abierto por lo menos hasta la medianoche y que abran más temprano, podría ser a las 4 de la mañana”.

“Es una necesidad muy grande que tienen las familias que viven en los barrios más alejados y por sus obligaciones necesitan del servicio desde muy temprano y hasta muy tarde. Ahora pasa que todos tienen que estar en sus barrios a las 22 y no pueden salir más si quieren ir al centro porque ya no hay más frecuencias. Es increíble que eso suceda”, completó.

Advierten que el próximo “boletazo” no debería aplicarse en exceso

Días atrás, el presidente del Concejo Deliberante posadeño, Horacio Martínez, confirmó que el 3 de febrero del año próximo se llevará a cabo una audiencia pública previa a la suba en el precio del boleto urbano de pasajeros, que en un 90% está concesionado al Grupo Z y el resto a Bencivenga.

Así, con el “boletazo” en Posadas, también habrá subas en el servicio metropolitano (que une a la capital provincial con Garupá y Candelaria).

Consultado por este Diario sobre el nivel de impacto que se espera para el incremento del boleto, Luis Gilardoni advirtió: “Creo que el aumento no debería estar muy lejos de lo que se está pagando ahora. Tendría que ser de $5 más, mucho más que eso no puede ser”.

“Hay que ver bien cómo sigue el tema de la inflación y cómo avanzan las paritarias salariales, porque si no el bolsillo real de los trabajadores municipales, comerciales, de construcción, y otros, va a estar trabajando solamente para dejarle dinero a la empresa de transporte”, subrayó.

Además, planteó que “un aumento debe haber por el tiempo que ya estuvo congelado el boleto, pero no pueden irse para arriba en exceso contemplando el bolsillo del usuario que en su mayoría es de la clase trabajadora de escasos recursos”.

Al mismo tiempo, Gilardoni opinó que “si van a subir el precio del boleto tiene que estudiarse muy bien el tema del redondeo porque nunca devuelven el cambio en moneda, siempre redondean el cobro a favor de la empresa”.

“Ahora pasa que el boleto sin Sube cuesta $28 pero en realidad los usuarios estamos pagando $30 desde que arrancó el sistema, porque no te dan el cambio”, describió. Cabe recordar que hasta el momento el costo del pasaje en Posadas tiene un valor de $20 con Sube misionero y $28 sin la tarjeta.

“Lo que es en boleto de papel se debería aplicar bien el redondeo, pero a favor del usuario”, reiteró el titular del Movimiento Acción Vecinal y manifestó: “La empresa nunca perdió plata porque durante la etapa más complicada de la pandemia estuvieron con frecuencias reducidas, y siguieron recibiendo todo lo que es subsidios nacionales, provinciales, y municipales”.

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