Carlos Gabriel Silva murió a causa de hundimiento de cráneo, producto de haber sido agredido con un pedazo de adoquín. El supuesto autor de 27 años enfrentará en tribunales la acusación de “homicidio simple”.

Hace un año y ocho meses, un hombre se había reunido frente a su vivienda con un vecino a tomar unos tragos, sin poder anticipar que minutos después este lo iba asesinar arrojándole una piedra por la cabeza. El presunto autor, un joven de 26 años, fue detenido y luego de cerrarse la investigación ahora será juzgado en un Tribunal Penal posadeño.

El juzgado de Instrucción 1 de Puerto Rico a cargo del magistrado Manuel Balanda Gómez, dio por finalizada la etapa de recolección de pruebas y testimonios y tras la conformidad de la fiscalía elevó el expediente para que el acusado de matar a Carlos Gabriel Silva sea juzgado por el delito de “homicidio simple”, el cual estipula una pena de entre 8 y 25 años de prisión.

Los testimonios de los testigos que estaban en el lugar y los que los vieron reunidos allí fueron determinantes para acreditarle la autoría del crimen.

La furia y la sinrazón

El caso ocurrió el 26 de abril de 2020 en el barrio Ñanderoga de la localidad de Ruiz de Montoya. No se pudo precisar a qué hora Silva había cruzado la calle para compartir unos tragos con su vecino de enfrente. Lo cierto es que se sentaron en unos sillones y entre charla y charla se hizo las 9 de la noche. Silva le dijo que ya se quería retirar pero su vecino se opuso.

“Dale, vamos a seguir tomando”, le exigió. Pero Silva insistió y cuando se movió como para ir a su casa el joven tomó un trozo de madera de un cajón de manzanas y comenzó a golpearlo. Silva trastabilló aturdido y cayó al lado de donde estaban sentados. La discusión fue escuchada por un familiar del agresor quien se asomó y alcanzó a ver el desenlace.

Montado en furia el joven tomó un adoquín y se lo arrojó por la cabeza a la víctima. Se lo tiró una vez, lo recogió y se lo volvió a tirar. Silva quedó con la cara desfigurada, completamente hundida. Si bien rápidamente entre familiares y vecinos lo llevaron al hospital ya llegó sin vida.

Llamaron a la policía para alertar del caso y a los pocos minutos el autor fue detenido. El juez Balanda Gómez ordenó la autopsia, cuyo resultado arrojó que Carlos Silva murió a causa de una lesión gravísima por hundimiento de cráneo. Presentaba traumatismo grave en la zona facial y también en la parte posterior del cráneo.

Efectivos de la Unidad Regional IV realizaron las pericias de rigor en la escena del crimen. Secuestraron el objeto con el que fue golpeado Silva hasta la muerte y una jarra que contenía bebida alcohólica.

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