Para el instructor Héctor Simón existe la presunción de que no se trató de una pelea en una ronda de tragos, por ello agravó la calificación de “homicidio preterintencional ” a “homicidio simple”.

El hombre se hallaba con prisión preventiva acusado por “homicidio preterintencional” (cuando la intención es lesionar y no matar), sin embargo, la investigación judicial permitió determinar la presunción de que el imputado cometió un crimen con el objetivo de robar y ahora deberá ir a juicio oral y público con esa calificación, es decir que de ser hallado culpable afrontaría entre 10 a 25 años de cárcel.

A prima facie el hecho se trataba de dos individuos que discutieron y se desconocieron en una ronda de tragos, pero cuando el expediente llegó a manos del fiscal de Instrucción de Puerto Rico, Héctor Simón, se dio cuenta que algo “no cerraba”. Es que a la víctima, Juan Carlos Maidana (62), le faltaba su billetera. Algo extraño para alguien que salió con un conocido a compartir bebidas.

Fue entonces que acudieron a la escena, la calle Mariano Moreno, entre Córdoba y Alvear de Puerto Rico, en cercanías a una plaza, donde hallaron malherido a Maidana. El hombre estuvo internado veinte días hasta perder la batalla con la muerte. Su fallecimiento, en el SAMIC Eldorado, fue producto de los golpes que recibió en el rostro, uno de los cuales prácticamente le hundió la nariz. Como sospechoso del hecho fue detenido el individuo que fue visto con él.

A dos cuadras de ese lugar, los pesquisas judiciales se entrevistaron con dos mozas, las que recordaron el incidente entre los dos hombres, que ocurrió en la madrugada del jueves 18 de marzo de 2021.

En base a testimonios se pudo establecer que el acusado le pidió en varias ocasiones dinero a Maidana para comprar “más vino”. La víctima se negó y ambos se dirigieron a la calle donde continuó la discusión, fuera del carrito donde estaban bebiendo. Fue allí que el ahora imputado, de 32 años, le arrojó un tetra brik en el rostro, lo que terminó de convencer al hombre mayor de que tenía que retirarse a dormir. Fue entonces que el acusado lo siguió, sigilosamente. Hasta allí es lo que se obtuvo en las filmaciones de las cámaras de seguridad.

Volvió y siguió bebiendo

Las mozas habrían contado que el acusado regresó y pagó otro vino y siguió bebiendo. En base a la acusación fiscal, se sospecha que ya había agredido a la víctima dejándola prácticamente en coma, pero nada de esto le importó, terminó sus copas mientras su compañero agonizaba a dos cuadras de allí. Al retirarse del carrito se le cayó documentación perteneciente a Maidana, no así la billetera que nunca fue hallada.

Luego vendrían dos indagatorias al imputado, donde intentó despegarse del hecho y habría manifestado que él se fue para el lado contrario a su compañero de tragos y que jamás lo siguió, lo que se contradijo con las cámaras de seguridad de la plaza, donde se lo observa ir detrás de él, indicaron las fuentes. En sus dos declaraciones ante la Justicia habría afirmado que no lo siguió y que no recordaba en qué momento se quedó con la documentación de Maidana.

Esto no hizo más que complicar su situación procesal. Días atrás el juez de la causa, de Instrucción 1 de Puerto Rico, Leonardo Manuel Balanda Gómez, envió el expediente al mencionado fiscal, quien tras analizarlo y ampliar las investigaciones cambió la calificación y requirió la elevación a juicio por “homicidio en ocasión de robo”.

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