Así lo manifestó Cristian Klingbeil, presidente de la Asociación de Productores Agrícolas de Misiones (APAM), al referirse a los créditos que anunció Herrera Ahuad para los productores afectados por la sequía. «Son un salvavidas de plomo», agregó.

Cristian Klingbeil, presidente de la Asociación de Productores Agrícolas de Misiones (APAM), cuestionó el crédito que anunció el Gobierno provincial para pequeños productores afectados por la sequía . “La verdad es que el Gobierno de la provincia no entiende o no quiere entender lo que significa tratar de mantener a los productores en la chacra. Después de tres años de ser afectados por la sequía dar un crédito no es una forma de proteger a los productores”, aseguró.

El problema le parece “tan grave” que no supo decir qué medidas necesitan, pero enfatizó que dar un crédito “es tirar un salvavidas de plomo, no es la salida”. Como el déficit hídrico continuaría dos años según los expertos,  “con un crédito de 100 mil pesos, con un año de gracia, al año siguiente cuando hay que empezar a devolver el dinero,  aún se está con el mismo problema”, de esta forma “el Gobierno te termina ejecutando tu chacra porque terminás vendiéndola” para pagar el crédito aseveró el dirigente agrícola.

También cuestionó el monto de los créditos y mencionó que “hoy una bolsa de fertilizante cuesta 8.000 pesos. Con 100 mil pesos se compran 20 bolsas de abono que te sirven para tres hectáreas de potrero o de yerbal o una plantación de té. No es gran ayuda esa posibilidad de crédito. Parece un juego para que nosotros abandonemos nuestras chacras.”

Un subsidio podría sonar como una salida provisoria en esta crisis climática, pero Klingbeil alegó que “esto debería haberse implementado desde que empezó cortarse la lluvia”.

“Las cosas llegan cuando ya es muy tarde, los intendentes y concejales de cada municipio deberían estar más atentos, pero es histórico que siempre actúen después. Estas medidas hacen que queden cada vez menos productores pequeños en las chacras” concluyó.

Sequía y pérdidas

Los fenómenos climáticos extremos, sean lluvias intensas o una fuerte sequía como la que se viene dando en estos meses en la región implican que los productores afronten momentos complejos y sus cultivos peligren, Klingbeil también habló de esto.

Al respecto indicó que si bien los últimos chaparrones “trajeron algo de alivio, la sequía parece un problema a largo plazo. La producción fue bastante bien durante los últimos meses del 2021 con buena brotación de yerba mate y té, pero desde noviembre la lluvia paró, el viento cambió, bajó la humedad y todo empezó a decaer para los pequeños productores misioneros; ya se perdieron plantaciones de cuatro años de antigüedad”.

Para colmo de males, los incendios se vuelven un problema cada vez más grande ya que “pueden llevarse puestas varias chacras y cualquier plantación. Se quemaron plantaciones de té, que no es muy común, pero el clima facilitó esa circunstancia. Hay potreros, yerbales, pinales quemados por este clima, muchos perdieron su producción” .

Además, Klingbeil comentó que la cantidad perdida de yerba mate se sabrá recién en la cosecha de marzo y abril, pero  “se estima que en cada zona habrá un porcentaje distinto porque hubo lugares donde cayeron chaparrones de hasta 80 milímetros y otros que no recibieron nada de agua”.

La cosecha de té bajó hasta un 50% y los productores creen que con suerte se llegará a los 10.000 kilos. Esperan ver cómo reaccionan las plantas si vuelve a llover durante el fin de semana. Klingbeil recordó que la primera abonada es de julio a septiembre y el refuerzo en noviembre y diciembre, pero como esto no se dio y los fertilizantes presentaron una suba considerable y en lugar de comprarlos hubo que regar las plantaciones para intentar salvarlas podría haber grandes pérdidas..  “La caída de rendimiento se va a sentir, va a ser una merma significativa” enfatizó.

La rentabilidad de sistemas de riego

Para algunos productores es posible mantener un sistema de riego, pero para una plantación de yerba o té no es tan rentable ya que “se necesitan muchas plantas de agua para regar árboles que son de raíces profundas y necesitan muchos litros de agua por día”. Klingbeil afirma que sólo en producciones anuales se puede ser más eficiente con un sistema de riego.

Pero en este marco agregó que “hace tiempo se empezó a pedir a varios entes provinciales para capacitar sobre una producción diferente evitando herbicidas y tratando de tener la tierra más cubierta porque no es lo mismo el suelo con sol directo que si está protegido con yuyos para que no supere los 40 grados. Te permite retener la humedad y los nutrientes, la vida del suelo y los microorganismos son fundamentales para mantener el suelo”.

También expresó  que  “estas mejoras en los suelos deberían haberse empezado trabajar hace 10 años, aunque estamos buscando ser más amigables con el medio ambiente en nuestras producciones”.

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