En el Hospital pediátrico de Posadas, casi la mitad de casos en la guardia de emergencia fueron por sintomatología relacionada con este cuadro viral en chicos menores de 5 años.

Tal como sucede en el resto del país, en Misiones hubo numerosas consultas de pacientes pediátricos por la enfermedad de pie, mano y boca. Se trata de un cuadro viral, producto de la falta de higiene o contacto físico con otros chicos sintomáticos, que se da mayormente en menores de 5 años.

En comunicación con la jefa del Servicio de Emergencia del Hospital Pediátrico de Posadas, Mariela Garnier, alertó que es una tendencia que también llegó a la provincia: “Durante la semana pasada y hasta los primeros días de la semana, prácticamente la mitad de las consultas fue por esta enfermedad”. En tanto que “en los centros de salud también hubo varias consultas”, añadió.

La enfermedad de pie, mano y boca “es típica de esta época y vuelve a presentarse de nuevo al inicio de la primavera”. Sin embargo, remarcó que “este año hemos visto más casos que en años anteriores”.

En cuanto a esta sintomatología, explicó que “es viral, producida por el virus coxsackie. Es autolimitada, con una evolución de entre cinco a 10 días”.

Asimismo, en estos pacientes pediátricos “entre el día cero al cinco son los más molestos y es cuando empieza la curación del chico”.

Sobre este virus, la doctora Garnier aclaró que “es totalmente benigna” y los síntomas “son muy molestos, porque se caracterizan por llagas en la boca y en la garganta, que no permite al chico tragar, porque le duele mucho”. Además, entre los síntomas precisó que se encuentra “la fiebre alta y ampollas, alrededor de la boca, manos, pies y en la zona de genitales”.

Respecto a su contagio, detalló que puede darse “por la saliva del niño, al compartir los utensilios; al romperse vesículas de la piel; por un abrazo o contacto. Por este motivo se contagian muchos en jardines de infantes o en las escuelas”.

En cuanto a los pacientes pediátricos, la médica de la guardia de Emergencias del hospital de Pediatría afirmó que “es más frecuente en menores de cinco años”. Remarcó que “es un fenómeno viral, pero los padres se preocupan mucho porque los síntomas son muy molestos para los chicos”.

El tratamiento

Para lidiar con estos cuadros clínicos, compartió que “se trata la fiebre con medicamentos que hagan bien a los niños, ibuprofeno, dipirona, paracetamol, para evitar llegar a una convulsión”.

Por otra parte, para evitar infecciones en la piel “se mantiene limpia” y para las molestias por llagas en la boca “se pone analgésicos para que pueda tragar”, se trata de “tratamientos que se aplican de acuerdo a los síntomas que presente el niño”, resaltó Garnier.

Este tipo de afección resulta bastante desconocida para gran parte de la sociedad: “Los padres llegan muy preocupados, como si nunca hubieran visto estos síntomas. La idea es que podamos socializar la presencia de este cuadro viral autolimitado, cuyos síntomas deben tratarse y mientras no asistir a la escuela”, explicó la médica.

Tanto en los hogares como en las escuelas, consideró que “deben extremar las medidas de higiene (como el lavado de manos), porque en adultos, la sintomatología puede no darse en la piel, pero si en la boca y más si esa persona de chico no tuve este cuadro”.

En cuanto a su gravedad, aclaró que “no llegan a mayores complicaciones, a menos que pueda darse un caso de convulsión febril, que tampoco es grave en un menor de 5 años”. No obstante, contó que puede ser preocupante “una infección de piel por heridas que no son cuidadas, con lavado con agua y jabón común. Estas lesiones no cuidadas pueden quedar rojas, tener pus, o una secreción”.

En la guardia de emergencias del Hospital Pediátrico “estamos en un promedio de entre 250 a 280 consultas por día”. Por otra parte, Mariela Garnier recordó que “esperamos que aparezcan los casos de bronquiolitis, que se dan en esta época del año”.

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