Uno de los principales secretos es designar una única persona a cargo de la compra del alimento en una familia responsablemente organizada.

En la administración de las finanzas personales o familiares, el rubro alimento es relevante y preocupa encontrar la manera de reducir el importe que representa de los gastos sin dejar de aportar calidad a la alimentación.

Hoy hablaremos sobre tips básicos que pueden ayudar para planificar mensualmente qué compras hacer, cocinar en la casa, comprar con tarjeta de débito los días de reintegros de porcentajes, bajar el nivel de ansiedad en los adultos y niños, porque a veces la forma de alimentarse tiene que ver con desórdenes emocionales especialmente en niños que se aburren y encuentran en las comidas entretenimiento.

En primer lugar designar una única persona a cargo de la compra del alimento, en una familia responsablemente organizada, que sea uno de ellos el proveedor de la comida, esto permite llevar el control del total gastado, se evita gastar en el mismo concepto. Esta persona en general es la misma que cocina, que sabe conscientemente lo que necesita a diario.

No ir a hacer compras al súper, comprar lo necesario en un local que no tenga variedad, para evitar caer en gastos innecesarios, o comprar online en base a una lista limitada.

La lista de compras enfoca y evita caer en gastos superfluos. Actualmente hay opciones para pedir que te envíen a domicilio. Ahorras tiempo, sólo compras lo que necesitas y ahorras dinero porque puedes elegir entre diversos productos que sólo se encuentran en los estantes más bajos o altos y son casi imposibles de ver. Puedes especificar que pasarás por tu compra y no tienes que pagar el servicio a domicilio.

Ir solos a realizar la compra de alimentos, sin compañía por ejemplo, de niños; esto hace que la compra sea rápida y evita gastos compensatorios que se llaman “sobornos de buen comportamiento”.
Ir de compras con el estómago lleno es una cuestión a tener en cuenta porque de lo contrario lleva a gastos pequeños para solucionar una necesidad momentánea.

Comprar marcas blancas, no comprar comidas light: son más caras y a veces con el deseo de adelgazar se busca sólo los empaques por decir verdes, que garantizan menor cantidad de grasas y azúcares y otros conceptos. Es cuestión de decisión comer sano, no gastando en estos productos. Comprar segundas marcas: hay un ahorro de dinero.

Comprar en distintos lugares: las verduras es mejor comprar sólo las piezas sueltas que necesites. Las grandes bolsas de frutas y verduras están bien si las vas a consumir, pero si no tienes planes de utilizarlas inmediatamente pueden estropearse y terminar costando más de lo que valen.

Los alimentos secos en el mayorista, la carne en la carnicería que nos brinde mejor precio.
Cocinar lo justo, no tirar comida, aprender a medir cantidades, el plato de comida debe ser suficiente. Se aconseja tomar un vaso de agua antes de comer y bajar el nivel de ansiedad. Una taza grande llena de arroz sirve para alimentar a 3 adultos. Controlar el basurero, si se tiran sobras se cocina mal.

Despensa básica: mantén una buena selección de conservas y alimentos empaquetados que le gustan a tu familia como legumbres, frutos secos, pastas y arroz.
Más verduras: los platos de verduras son más económicos que los de carne o pescado, e igual de sabrosos y nutritivos.

Implementa: los “lunes sin carne”. En Estados Unidos es famoso este día porque comen mejor, generan un ahorro de dinero y ayudan al medio ambiente. En mi familia los lunes se acostumbra a comer porotos con las sobras de carne del domingo.

Y para terminar el ahorro de dinero en la cocina, tapa las ollas para que pierdan la menor cantidad de calor y se cocine más rápido. Usar ollas y sartenes más grandes que la hornalla para que el calor llegue adecuadamente y cocina grandes cantidades, gastas casi el mismo gas en cocer 1/2 kg de porotos que 1 kg y congelar.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.