En su paso por Misiones, el dirigente sostuvo que se debe corregir “el giro conservador” que ha tomado el gobierno con Sergio Massa”. “El FdT tuvo dos razones por las que fue votado: ante el desastre de la gestión de Macri mejorar la situación económica de la población; y renegociar la deuda bajo resguardo de nuestra soberanía, ninguna de las dos cosas ocurrió”, dijo.

El economista Claudio Lozano, exdirector del Banco Central hasta hace un mes y referente del partido Unidad Popular realizó ayer una charla en la Facultad de Humanidades de la UNaM donde analizó el contexto económico del país y las medidas tomadas desde el arribo de Sergio Massa al Ministerio de Economía.

Antes del conversatorio fue entrevistado en un hotel de Posadas donde expresó duras críticas al “giro conservador del Gobierno nacional” desde el arribo de Massa.
“Venimos recorriendo el país con la preocupación de ser parte del Frente de Todos y entender que lo que ha venido ocurriendo hasta aquí no está a la altura de las circunstancias y de las razones por las cuales buena parte de la sociedad argentina nos votó en 2019. Esa preocupación se ha agravado en los últimos tiempos donde, en el marco de un verdadero golpe de mercado, que comenzó en junio de este año, hubo un cambio en el esquema institucional, un golpe blando que desplazó al presidente Alberto Fernández y colocó en el centro al hoy superministro Sergio Massa, que casualmente es el referente político con mejor vínculo con el poder económico local y Estados Unidos”, señaló el economista.

Luego cuestionó que se le impuso “una situación de silencio a la vicepresidenta (Cristina Fernández), que era la condición para poner en marcha un plan de ajuste y estabilización que se está aplicando, pero lo que en realidad ocurre es que se está ampliando los niveles de desigualdad en beneficio de los sectores exportadores; y al mismo tiempo van por la vía de la actualización tarifaria, la suba de las tasas de interés y el deterioro del poder adquisitivo, vía vigencia de un proceso inflacionario que no se controla, vamos a un proceso de desaceleración y estancamiento”.
“En ese contexto, hubo un hecho muy complejo como el intento de asesinato de la Vicepresidenta que ha reagrupado al Frente en una discusión y para nosotros esa discusión tiene que ser el punto de partida para abrir una discusión diferente, transformar este plan de estabilización en un programa popular, antiinflacionario que permita recuperar el poder adquisitivo de la población y ampliar el mercado interno para evitar que la economía se estanque”, reclamó Lozano.

¿Se puede llevar adelante un plan de ese tipo antes de las elecciones de 2023?

Es imprescindible hacerlo antes, de lo contrario tanto la identidad del Frente, su orientación y su perspectiva electoral están fuertemente cuestionadas. La política que se está aplicando hoy no es distinta de la que podría aplicar Juntos por el Cambio.

¿Cuáles son las medidas que se deberían tomar en la economía?

Lo principal es frenar el proceso inflacionario que requiere trabajar en tres niveles: primero desvincular los precios internos de alimentos y energía de lo que son los precios internacionales, eso implica un manejo razonable de un sistema de retenciones que permita hacerlo. En segundo lugar hay que tener un control sobre los mercados oligopólicos, las cadenas de producción antes de la góndola. Y en tercer lugar frenar la inercia y para eso hay que mejorar los ingresos y congelar los precios por seis meses para permitir la recomposición. A partir de ahí modificar el congelamiento de manera administrada.

¿Usted no cree que se llegó a Sergio Massa, con sus condiciones, porque los planes y funcionarios anteriores fracasaron?

En realidad Massa llega por efecto del poder concentrado que puso en marcha un golpe de mercado durante tres meses. Ese golpe comenzó a mainar cuando se le aflojó una modificación del tipo de cambio a los dueños de la soja. No había ninguna razón para que demandaran un dólar diferente. Tenían precios internacionales 30% superiores al año pasado, un tipo de cambio superior al de Macri en 2016 y 2017. Fue una estrategia de ocupamiento de la gestión y lo lograron colocando al amigo más fiel dentro del Frente de Todos. No es que objetivamente no había otra cosa para hacer. Si había falta de reservas, un camino es la sustitución de importaciones, alentando el mercado interno de base popular, porque lo que consume buena parte del pueblo argentino sumido en pobreza son alimentos, vivienda, salud, educación, textil, y eso no necesita importaciones. Son cosas que podemos resolver por nosotros mismos. No hay que frenar el consumo popular sino el consumo de los que tienen más “guita” que son los que demandan turismo, electrónica, autos. En el Banco Nación hicimos un estudio de investigación donde vemos que podríamos reemplazar el 20% de las importaciones con producción local. YPF podría comprar acá a proveedores locales y compra en el exterior.

Hubo un golpe blando que desplazó al presidente Alberto Fernández y puso en el centro al hoy superministro Sergio Massa, que casualmente es el mejor amigo, dentro del FdT, de los poderes económicos y de los Estados Unidos”.

¿Con este escenario, cómo ve al Frente de Todos para las próximas elecciones?

Complicado y con la necesidad de revisar lo actuado y avanzar en una dirección diferente. Es imprescindible cambiar el eje de la política y el norte actual para llegar en mejores condiciones a 2023 y mejorar las condiciones de vida de la población. El FdT tuvo dos razones por las que fue votado: ante desastre de la gestión de Macri mejorar las situación económica de la población; y renegociar la deuda bajo resguardo de nuestra soberanía, ninguna de las dos cosas ocurrió. Hoy el salario mínimo, los salarios, la asignación, las jubilaciones, los planes, en poder adquisitivo están por debajo de lo que estaban cuando asumió Alberto.

¿Y este plan de Massa a dónde nos lleva según usted?

A un proceso de estancamiento. Está pasando que mantenés un deterioro del poder adquisitivo de la población porque no frenas el proceso inflacionario, se está devaluando, incrementando tarifas, subiendo tasas de interés, el impacto de eso es que la economía se está desacelerando. Veníamos de tasas de crecimiento del 9%, la tasa en el primer semestre de este año es 1,8%. Vamos a llegar a situaciones recesivas donde van a declinar los precios de 7% a 5% mensual. Vamos a pasar de inflación con actividad económica a inflación sin actividad y la desigualdad se mantiene o aumenta. Por eso creo que este plan de estabilización a partir de los dólares que la gira de Massa habría conseguido, esas reservas tienen que ser el punto de partida para un programa antiinflacionario, recuperar el poder adquisitivo y evitar que la actividad se estanque. Sería la forma de llegar a 2023 en relación a lo que la gente espera.

Usted dice que Massa es el mejor amigo del poder económico y de los Estados Unidos dentro del Frente ¿Eso qué significa?

Depende para qué lo uses (la amistad). Si lo usas para que los intereses económicos y los Estados Unidos controlen el futuro de la Argentina es negativo. Si lo usas para mejorar nuestra capacidad de discusión con ellos puede ser positivo. Los intereses son contradictorios, sobre todo en este contexto donde la decisión de Estados Unidos sobre Argentina es una decisión de control, por el hecho de que Argentina es una pieza clave porque tiene una capacidad de asociación con China muy importante, por esa razón nos dieron a través del Fondo Monetario Internacional, en la etapa Macri, el crédito de la magnitud que nos dieron, no para que Macri gane las elecciones sino para controlar el futuro de la Argentina que es lo que efectivamente están haciendo y siguen haciendo con la renegociación de la deuda, con el control de la política económica del país hasta 2034.

El plan de Massa estaría causando distanciamiento de sectores populares, Juan Grabois por ejemplo ¿Unión Popular qué hará si es presidenciable?

No nos vamos a adelantar, lo hemos dicho a partir de este giro conservador que ha tenido la política del gobierno, nosotros tomamos distancia de este rumbo, nos mantenemos en el Frente y creemos que hay que discutir la orientación del Frente. Acá el tema de que todos bancamos a Cristina en el marco de lo ocurrido tiene que transformarse en un espacio de discusión para definir la orientación del Frente, que no puede dejar de cumplir con lo que tuvo como condición básica de su origen electoral que es mejorar la condición básica de la población ni puede tampoco tener una orientación conservadora porque en ese marco no tendría diferencia con Juntos por el Cambio. La figura de Massa nunca hubiera permitido que el FdT se conformara.

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