De 438 aserraderos en 2015 se pasó a 669 en 2021. Además, se registró un aumento del 3% de mano de obra y un 31% en el consumo de rollos de madera. Las empresas planean seguir invirtiendo en mejoras tecnológicas.

Desde el 2015 hasta el 2021, la actividad de la forestoindustria registró un importante crecimiento en Misiones que se vio reflejado en una mayor cantidad de aserraderos, mano de obra, materia prima consumida, producción y rendimiento. Además, las empresas hicieron inversiones y planean seguir por ese camino para lograr una mejora -aún mayor- en la productividad.

Desde el área de Desarrollo Forestal de Misiones aseguraron que “todos estos números son positivos”. En tanto, desde el Sindicato de Obreros de la Industria de la Madera (SOIME) indicaron que todavía hay aserraderos que no están registrados, como así también la mano de obra.

Es así que el último informe presentado en la Mesa Forestal mostró que en 2015 habían 438 aserraderos en la tierra colorada, mientras que en 2021 se contabilizaron 669 activos, lo que representa un crecimiento del 53%.

En el ítems de personal ocupado los números arrojaron que en 2015 había 6.195 y en 2021 unos 6.369, es decir un 3% más.

“No es un gran incremento en este caso porque hay -también- un proceso de mucha inversión tecnológica durante ese período. Pero, hubo una consolidación de la fuente de trabajo, mejoramiento de las bases tecnológicas y un incremento de la productividad”, explicó Juan Gauto, subsecretario de Desarrollo Forestal de Misiones.

En tanto, el consumo de materia prima, es decir de rollos que ingresan a los aserraderos, antes de la pandemia era de 3.676.226 m3 y en el último relevamiento arrojó un total de 4.819.183 m3, lo que significa un crecimiento de 31%.

“En lo que respecta a la producción, el 41% de ese volumen de rollos se transforma en un bien que sale del aserradero, como ser una tabla, un tirante u otro con valor agregado”, dijo y agregó que en 2015 la producción era de 1.309.414 m3 y la actual casi llega a 2 millones m3.

En relación a todo este crecimiento, Gauto señaló que “en los dos últimos años de pandemia fue una gran experiencia para el sector foresto industrial porque hubo mejoras de precios en los productos internacionales. Nosotros medimos qué pasó en este tiempo y esto dejó una base distinta porque vemos que ahora son más empresas”.

Indicó que “si sumamos lo que se consume en la industria celulósica, se puede decir que ya estamos superando los 7 millones de toneladas por año. El abastecimiento es de los bosques de Misiones, el cual llega al 90% y un 10% es del norte de Corrientes. De igual manera, queda un stock importante en el bosque”.

Las inversiones

En este contexto, Gauto remarcó que “todos estos números son positivos porque muestran crecimiento”.
Subrayó que “de los 533 aserraderos que respondieron las encuestas, porque no todos los activos respondieron, 228 manifestaron que realizaron inversiones”. Y enfatizó que “el 82% de esas inversiones fueron en máquinas y el 42% hizo inversiones en infraestructura”.

Siguiendo con esta línea, comentó que “más de 400 aserraderos manifestaron que quieren seguir invirtiendo y el 83% quiere comprar máquinas, además un 55% va a invertir en infraestructura y un 27% hará inversiones en el mejoramiento energético ”.

Aseguró que “algunas inversiones son muy importantes porque permitirán duplicar la matriz productiva”.

En este contexto, apuntó que en lo que es materia de energía renovable son varias las inversiones que analizan las empresas. “La fotovoltaica es la que más se está viendo últimamente, pero también están las plantas por generación de energía de biomasa. Por supuesto que esto dependerá mucho del comportamiento del mercado”, especificó.

Por otro lado, el subsecretario de Desarrollo Forestal de Misiones explicó que la capacidad instalada en los aserraderos muestra que se puede llegar a 3 millones de toneladas de productos forestales por año, pero se produjeron unas 2 millones de toneladas al año. “Es decir que está quedando un excedente del 33% de capacidad potencial”, remató.

“No todos están registrados”

Por su parte, Domingo Paiva, del Sindicato de Obreros de la Industria de la Madera (SOIME) en Eldorado, también opinó sobre el crecimiento del sector de la foresto industria.

“El sector de la madera enseguida tuvo su crecimiento”, dijo a este Diario al referirse al momento que atravesaron los sectores cuando se desató la pandemia de COVID.

Apuntó que “las distintas ramas empezaron a tener más pedidos, como los aserraderos, las carpinterías y la madera terciada, que son los tres rubros más fuertes que tenemos en la provincia”.

Además, aseveró que “hay perspectivas para que el sector siga creciendo, hay proyectos que están en curso, nuevas empresas que se instalan en Misiones y otras que arrancaron este año como la de Colonia Victoria que tiene 50 trabajadores”.

“El panorama sigue siendo bueno aunque se presentan algunas dificultades como la importación de insumos y problemas del suministro de energía”, relató.

En lo que respecta a los 669 aserraderos, mencionó que “creo que este es un aproximado porque no todos se dejan censar y, por otro lado están los no registrados. Sí contamos a todos los registrados con los no registrados, en Misiones estaríamos hablando de 800 u 850 aserraderos”.

Por lo cual, comentó que “en vez de 6.000 serían unos 8.000 trabajadores en la industria de la primera transformación, porque en lo que es la forestoindustria estamos hablando de más de 10.000 trabajadores”.

Explicó que el objetivo del sindicato es que todos los aserraderos estén registrados. “Se trabaja desde SOIME y con el Ministerio de Trabajo, además hay programas para registrar trabajadores. Lo importante es que los empresarios deben entender que registrar trabajadores es un beneficio”, aseveró.

Remarcó que “si hoy se detecta una empresa con los trabajadores en negro alta la multa. Es un poco de falta de concientización y también es una competencia desleal con las que sí están registradas”.

Por los aumentos, analizan una recomposición salarial

Otro tema que preocupa al sindicato que nuclea a los trabajadores de la forestoindustria es el salario, ya que la galopante inflación que se registra mes a mes deriva en que el sueldo del trabajador se deteriore. Es por esto, que desde el sindicato llevan adelante reuniones con el objetivo de lograr una recomposición salarial.
En la ocasión, el secretario general de SOIME, Domingo Paiva mencionó que “habíamos firmado un 64% en cuatro tramos, la paritaria va de junio de este año a mayo del año siguiente, pero con la inflación se perdió mucho poder adquisitivo y el salario quedó deteriorado”.
Ante este panorama de constantes incrementos tanto en la canasta básica de alimentos como en la canasta básica total, indicó que “días atrás tuvimos la primera reunión y planteamos la necesidad de revisar y de lograr una recomposición salarial adecuada a la inflación porque es necesaria para este último tramo del año”.
Describió que “en números podemos decir que estamos 15 puntos por debajo de la inflación, venimos perdiendo todos los años”.

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