Las industrias reflejan el bajo nivel de consumo después de un diciembre con gastos extraordinarios por el Mundial de fútbol. Los comerciantes anticipan nuevas subas

Frigoríficos marcan escasa actividad en enero tras un eufórico diciembre

Frigoríficos locales trabajan con una muy baja actividad por estos días después de un diciembre considerado atípico por el fuerte impulso al consumo que se tuvo con el Mundial de fútbol.

Se recordó que históricamente enero es un mes de bajo consumo, y aunque los precios se mantienen, en varios casos mostraron leves repuntes. Así, se indicó un valor promedio del kilo de asado de novillo cercano a los 2.000 pesos. Y se estima que en las próximas semanas, por la incidencia de la sequía, pueden darse notables subas para la carne vacuna al consumidor final.

Desde la Cooperativa Frigorífico El Zaimán se observó que en enero el consumo está muy deprimido. Y notablemente los compradores muestran compras mucho más prudentes que en meses anteriores.

“Hoy la diferencia que notamos es que la gente consume mucho menos, siguen viniendo pero por ahí el cliente que llevaba 5 kilos ahora lleva 3. Esto es muy notorio sobre todo este mes”, observó Andrés Balbastro, delegado de la cooperativa.

Desde la entidad ubicada en Posadas, además de la faena de carne, tienen anexada una carnicería para la venta al público.

En tanto en la zona Norte de la provincia, desde la Cooperativa Frigorífica de Andresito, uno de sus directivos Darío Bruera explicó la notable merma del consumo local. “En cuanto al consumo de la carne, es muy bajo, realmente enero era de esperarse, una porque mucha gente se va de vacaciones, y otra porque cierran muchos comercios; además también hay muchos gastos que todavía quedaron de diciembre por el mes del Mundial”, analizó el directivo.

El mes pasado desde varios negocios que venden carne vacuna y otros alimentos reconocieron muchas ventas por efecto de las reuniones que generaban los partidos del Mundial. Así, además de las fiestas de fin de año, hubo más pedidos de todo tipo de cortes para compartir almuerzos con amigos o familia.

En cuanto a precios, algunos comercios locales destacan que hay una mezcla de estabilidad y rumores de subas en breve. Se indicó que los efectos de la sequía todavía no están reflejando los mayores valores que puede alcanzar la carne vacuna hacia marzo.

“Actualmente los valores son estables, al menos el último fin de semana mi abastecedor no me subió de precio. El consumo considero que está estable. Ocurre que varios negocios cerraron por vacaciones y los que quedamos abiertos estamos manteniendo las ventas por esa falta de aperturas. También es diferente el consumo en los barrios, ya que en general menos gente sale de vacaciones”, analizó Antonio Leiva, propietario de un supermercado barrial.

Por su parte, Nelson Lukowski, también propietario de supermercados, consideró que se vienen subas más notorias para la carne vacuna. “Dentro de todo, el consumo actual más o menos se mantiene. Pero es porque la carne es uno de los alimentos que no ha variado mucho de precio. Lo que sí notamos es que este fin de semana comenzó a subir, y es muy probable que vuelva a subir la semana que viene. Los efectos de la sequía se van a empezar a notar en el precio y se esperan subas fuertes”, consideró.

Según los comercios actualmente el precio del asado de novillo, de mayor calidad, hoy ronda los 2.000 pesos en los negocios de la capital provincial. Se consideró por otra parte que en muchos casos la venta de los cortes de parrilla se mantienen por incidencia del turismo y la visita de familiares desde otras ciudades.

Rompe la tendencia a la baja

En el primer mes del año, el precio de la hacienda de consumo en el Mercado de Cañuelas rompió la inercia de cuatro meses de caída y aumentó un 5% con respecto a diciembre, según detalló Infocampo. “Si bien en términos reales la variación resulta mínima, permite romper con la tendencia a la baja que se venía registrando en los últimos cuatro meses del año que llegó a acumular una pérdida de valor real del 22% de agosto a diciembre”, estimaron desde el Mercado Rosario Ganadero (Rosgan). Enero es un mes de bajo consumo en los grandes centros urbanos y el éxodo de las familias, sumado a las altas temperaturas, reduce la ingesta de carne y resta presión a la demanda. “Históricamente, los grandes ajustes de precios de la carne a nivel local se dan a partir de mediados de febrero o incluso marzo con el inicio de las clases y el regreso de las familias a su rutina habitual”, explicaron desde el Rosgan.

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