El reclamo que más se repite es falta de refuerzos en horas pico, escasez de colectivos que conecten con Quaranta desde zona Oeste y mejoras en dársenas y paradas de la ruta 213

Con el inicio de las clases, crecen las quejas contra el transporte urbano

Gran cantidad de personas en paradas céntricas.

Con la vuelta a clases, la aglomeración de personas en las paradas de Posadas se multiplicó. Las quejas se repiten en algunos puntos de espera como terminal Quaranta, calle Junín y avenida Santa Catalina. Entre el malestar de los pasajeros resonaban los reclamos por falta de refuerzos en horas pico, colectivos que conectan con Quaranta, precisamente desde zona Oeste y las largas filas para ingresar a la terminal. En la ruta 213 se suma la falta de dársena a los inconvenientes.

En este contexto, Daniela Del Valle comentó que “yo vivo a cuatro cuadras de Quaranta y tengo que llevar dos chicos a la primaria.  Se supone que con unos minutos antes que salga ya estaría, pero debo salir sí o sí entre las 6 y 6.30 para tomar el colectivo a las 7”.

En la misma línea, explicó que debe hacer largas filas para pasar la sube en el ingreso a la terminal. “Para la vuelta tuve que presentar una nota al colegio pidiendo que me dejen retirar a mis hijos quince minutos antes. En el horario de salida escolar, a veces espero casi 30 minutos hasta que pare un urbano por la avenida Santa Catalina, todos vienen cargados”, detalló.

En el mismo marco, algunos usuarios que viven en cercanías de la avenida Cocomarola atraviesan la misma problemática. Según mencionaron hay chicos que deben caminar hasta 10 cuadras a la terminal si pierden el transporte  y con la llegada del invierno y la oscuridad eso sería aún más complicado.

Asimismo, Lucía Antúnez Machado del barrio A4 tiene 70 años y comentó que debe recurrir periódicamente al centro ya sea por trámites en el Pami y tratamientos y afirmó que la mitad de la mañana se va en viajes. “Hay días en que justo agarro el colectivo que levanta a todos los chicos de la escuela y si paran, vamos todos apretados y algunos ni el asiento dan. El otro día estuve al borde del desmayo por la falta de aire”, añadió.

Falta de refuerzos

En sintonía, otra usuaria del barrio 508 Viviendas agregó que solamente hay dos líneas que van hasta su zona y es un caos por la muchedumbre que espera y la poca frecuencia.

 En su mayoría, quienes usan el transporte público señalan que por el aumento de personas que usan el servicio, las demoras habituales aumentaron entre 45 y 70 minutos y en horarios pico, algunos pasan de largo.

Los horarios más caóticos son a primera hora de la mañana, mediodía y tarde noche.

En este sentido, Federica Saucedo del barrio Ñú Pora mencionó que se le complica viajar diariamente al centro. “La vuelta a casa ya sea mediodía o a la noche es muy pesada porque algunos colectivos vienen llenos y no paran. Eso atrasa un montón teniendo en cuenta que si la frecuencia es cada quince minutos hay que esperar el doble. A veces en los dos viajes se me van casi una hora y treinta esperando en distintas paradas”.

Por otra parte, Cristian Sánchez agregó que no hay colectivos desde la zona Oeste que conecten con Quaranta.

“La mayoría nos tenemos que tomar primero uno hasta el centro y luego otro hasta la terminal. Eso además de la incomodidad por el tiempo que se pierde, es un gasto porque se deben abonar dos boletos cuando con una línea que conecte a esos puntos, sería sólo un pago”, resaltó.

En cuanto a los reclamos, el defensor del pueblo, Alberto Penayo dijo que en la zona de los barrios Mini City, San Marcos, barrio Hermoso y alrededores, más de 20 comisiones vecinales presentaron una  nota a la empresa de transporte y a la Defensoría. “Las cuestiones estaban relacionadas con el uso de las dársenas y por la poca frecuencia de colectivos en el acceso de la ruta 213”.

Según explicó la colectora no es usada por las diferentes líneas del servicio ya que según detectaron, presentan dificultades en baches y badenes. Esto se suma a la falta de lugar físico para la parada.

“Los vecinos a través de las comisiones deben presentar una  nota por escrito y detallando específicamente el pedido. La demanda debe ser concreta y comprobable para ser trabajada”, concluyó Penayo, haciendo referencia a los métodos para un reclamo formal.

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